45. NOSANTON AWARE-PE TUENKARUNSEN

1. Nosanton ichipue tu-padan wenkarun-panin, tu-pareri tauronse tu-payunu mu-sek amueti ke.

 

2. Mua dak kanan to etepue pata-pue dau, tu-pareri aurompue-ya, tu-padan wenkarun tope.

3. Muere-wi te-potori-kon puek ekamapue-toda. "Papai, a-nchek, aurontok-u-ya ke koko-da tu-pare-ri tauronse, ina wenkarumpa-pueti puek man", taurepue to-da te-potori-kon puek.  

4. Muere yenin iyaren yaktai, mua dak tu-te tepo manare, yenapopue tu-mukuton wenkarumpa, nosanton-da eremai. ¡Purutui!, no-santon-da to wenkarum-pa eporipue-ya, ane kaima: "Chipadan, (u- padan) i-kikima-pue-ke". I-padan-da manare i-pareri kikima-pueti eporipue-ya.

 

5. Inare "chipadan, i-kikimapueke" taya yenin, ¡tok!, to potori-ya i-pareri yewa apichipue-ya.",  

6 . "Chipa dan, i-kikima-pue-ke ta-tuka-ya yenin, ¡ki, ki, ki!, ¡puereten!, merunte-pe i-kikimapue-ya. ¡Kape, kape, kape!, ¡ain!, i-pareri ariwomapue avakaparu-pe tenai.

7. Tauron ma panton.

 

45. UN CUENTO DE  VIEJA LUJURIOSA

1. Hubo una vieja, que hacía jugar a sus nietos con su clítoris,  que amarraba con la cuerda de la cabellera de su yerno.

2. Cuando todos se habían ido al  conuco, se amarraba su clítoris  para que jugaran sus nietos.

3. Pero los muchachos se lo contaron a su padre. -"Papá, con la  cuerda de tu cabellera la abuelita  amarra su clítoris y nos pone a  jugar". Así le dijeron los muchachos a su papá.

4. Por este motivo cierto día,  después de haber ido por un rato  al conuco, el papá regresó a ver  cómo era que la vieja ponía a  jugar a sus hijos. Y he aquí que  encontró a la vieja haciendo jugar a los muchachos, diciendo: "Mis  nietos, hala, hala, halandito". Sus  nietos tiraban de la cuerda sin

hacer fuerza. Así lo vio él.

5. Al decirles otra vez a los muchachos: "Mis nietos, hala, hala, halandito", cogió la cuerda el suegro, sin que ella se diera cuenta.

6. Al decir una tercera vez: "Mis  nietos, hala, hala, halandito", el  suegro dio tres tirones suaves y  después de repente uno muy fuerte; y le arrancó a la vieja aquella el clítoris, que se fue volando, convertido en la mariposa, que llamamos "avakaparú".

7. El cuento es así.

NOTAS EXPLICATIVAS

 

1) Las escenas aquí referidas son de crudo realismo. Parecen escenas realmente vividas y no puro cuento; pero lo relatan como cuento. La verdad es, por otra parte, que escenas reales de cada día, que llevaban en sí alguna lección viva, los indios se las pasan a sus oyentes o videntes con esta frase hecha: "Que sea para tus cuentos".

 

2) Está muy claro que las escenas referidas no se presentan para hacer reír o para solazarse en lo mal hecho, sino todo lo contrario: para ridiculizar a la vieja lujuriosa por su vicio y por su descaro con los nietos.

3) La cuerda de la cabellera nos dice que se trata de tiempos bastante pasados. Pues los indios actuales no recuerdan haber visto este uso entre varones. -