LEYENDA DE AMATAIMATA

 1. En la margen derecha del río Kukenán, antes  de llegar a la quebrada de Rué por el camino de  Morok-merú, hay unos campos, llamados Amatai-matá. Tienen su leyenda.

 2. Allí vivieron unos indios, que eran muy buenos cazadores. Pero uno de ellos era muy desafortunado, mientras que sus cuñados siempre tenían suerte.

 3. "Vámonos a cazar", decían ellos. Se iban y cada uno de ellos cogía su presa. Pero el otro regresaba sin nada. Y por este motivo su mujer no lo quería y sus cuñados tampoco lo querían bien.

 4. Por este motivo él también estaba muy triste y se resolvió a salir él solo a cazar. Ese día lo encontró caminando por allá un tigre abuelo y le dijo : "¿Qué andas haciendo por aquí, mi nieto?" y él le respondió: "Por aquí ando matando venados".

 5. Pero el tigre abuelo le contestó: "Pobrecito mi nieto, teniendo esos hongos no es posible cazar venados; tienes que hacerte los remedios". Tienes que venirte conmigo".

 6. Aquel tigre se llamaba Amatá. Y allá se fueron a su casa.

 7. Y el tigre abuelo le dijo cuando llegaron a la casa y mostrándole las cosas: "Mira: esto que aquí ves se llama iworokán y con esto se convierte uno en tigre".

 8. "Si quieres comer animales de los que tienen pintas, aquí está este vestido con pintas; si quieres comer danto, coges este otro de color negro; si quieres comer venado montañero, te pones este que tiene su mismo pelo; y si quieres comer venado de sabana, ahí está ese otro de su misma pelambre". Así le dijo el tigre abuelo al indio, que era desafortunado, , en la caza. 

9. "Primero vamos a ir a mi casa, donde yo guardo la caza. Y después vamos para que yo te haga los remedios para ser buen cazador".

 10. En la casa, donde el tigre abuelo guarda la caza, el indio encontró de toda clase de carne curada al fuego: de danto, de venado, de lapa, de chigüire, de váquiro, de perro y de indio.

 11. El tigre le dijo: "Come, mi nieto". Pero el indio no quiso probar ni un bocado, porque vio entre la carne curada al fuego una cabeza de indio.

 12. Después se fueron al propio sitio, donde Amatai hacía los remedios. Y estando allí el tigre le dijo al indio: "Mírame bien a mí. ¿Con cuál de estos vestidos quieres que yo te vista?". Y el indio contestó: "Con el que tú quieras".

 13. Entonces el tigre le dijo: "Bueno, pues; cuidado no te vayas a espantar". (Hasta ahora siempre tenía figura de un indio viejo) ."De esta manera es como uno se convierte en tigre. Primero se cogen dos hojas de iworokán y se meten por las orejas; después se da un salto hacia adelante gritando : ¡ei!. Después se pone esto que parece una camisa y unas medias y se salta hacia atrás, gritando lo mismo: ¡ei!

14. Y, haciendo estas cosas que iba diciendo, el viejo se convirtió en tigre y caminando ya, iba rosnando que daba miedo. Pero el indio no se asustó porque ya está advertido.

15. Ahora se desvistió gritando: ¡ei!, ¡petú! y volvió a cambiarse en indio. Y le dijo: "¿ya lo viste bien?" "Sí", respondió el indio.

 16. "Ahora, a ver tú, dijo el tigre abuelo; tú, mi nieto, eres muy grande y tienes que ser terrible cuando te pongas los vestidos". "Vístete ya, para ver".

 17. Entonces el indio cogió dos hojas de iworokán y se las metió por las orejas y gritó saltando hacia adelante y hacia atrás: ¡ei!, ¡petú! y rosnó de una manera tremenda. Y le dijo el viejo: "Quítate los vestidos". Y él volvió a saltar y gritar diciendo: ¡ei!, ¡petú! y volvió a convertirse en indio.

 18; "Ahora, le dijo el viejo, estamos ya en disposición de vestirnos para ir a cazar. Pero antes de todo, le advirtió: "De buenas maneras y sin ponerte bravo debes coger tus presas".

 19. "Vamos a vestirnos ya". Y dijo cada uno de ellos poniéndose las hojas de iworokán: ¡ei, petú!, ¡ei, petú! Y ambos se convirtieron en tigres. El indio se vistió como tigre leonado; y su compañero, como tigre pintado.

 20. Y dijo el tigre abuelo: "Cuando estés vigilando para ver si sale tu presa, mira también con cuidado no venga algún indio". Entonces precisamente el tigre leonado vio que venía un indio y le susurró a su compañero: "Allá está viniendo un indio". pero su compañero le contestó: "No, ese no es un indio; es un perro".

 21. Para el tigre Amatá el indio era perro y el perro era indio.

 22. Y por allí apareció luego un danto. Y el tigre abuelo le dijo: "Vete a cogerlo, mi nieto; y cógelo de buena manera, sin ponerte bravo".

23. Y el tigre leonado se fue lentamente, como renqueando y doblándose, a cogerlo. Cuando estuvo cerca, saltó sobre su presa y la mató. Luego se metió debajo y la cargó a la espalda a la manera de los que van de caza y la trajo hasta su camino, y hasta su sitio.

24. "Está muy bien". Y cuando estaban en esto, el viejo tigre le dijo: "Mira allá está viniendo un indio; esa sí es una presa sabrosa". "¿Dónde está él?", dijo el tigre leonado. Y ahora se dio cuenta de que el viejo veía a los perros como indios. Y entonces él se calló y no dijo nada.

 25. El indio vivió mucho tiempo con el tigre abuelo. Pero después pensó en regresar a ver a sus compañeros. Y entonces preparó carne secada al fuego de todas clases. Y cuando se apareció entre ellos, sus cuñados se alegraron muchísimo.

 26. Pero lo malo fue que el indio se encontró con que su mujer se había casado con otro. Y entonces, pensando en vengarse de la que había sido su mujer, se dio la vuelta y se volvió a la casa del tigre abuelo. 

27. Ahora se fueron por el sitio del iworokán y se encaminaron hacia los indios. Los encontraron reunidos por motivo de una cacería con barbasco. Y el tigre abuelo dijo: "Estoy con ganas de comerme un indio". "Ten cuidado, le dijo el tigre leonado, no te vayan a coger a tí o a flecharte".

 28. Entonces dijo el tigre abuelo: "Si me flechan, quítate inmediatamente las uñas y el yestido de iworokán de Amatá".

 29. Y, dicho esto, el tigre abuelo se fue y cogio uno de los perros de ellos. Y se alejó rápidamente sin que lo pudieran flechar. Y después lo colgaron de arriba. Y cuando volvieron después a comerlo y estando en eso, lo flecharon los indios. Pero su compañero le quitó inmediatamente las uñas y el vestido de iworokán, según él le había dicho.

 30. El indio siguió por allá convertido en tigre, en lugar del tigre abuelo. Y aquel lugar los indios siguen llamándolo Amataimatá hasta ahora.

 NOTAS EXPLICATIVAS

1. Amataimatá es un lugar, cuya leyenda se refiere aquí.  Y además y con mucha frecuencia los indios creen ver por allí kanaimas, que son su coco tradicional.

 2. La idea de que algunos indios, mediante el uso de ciertas plantas, puedan convertirse en tigres, entra en la ideología básica de estos indios.

 3. Me parece de gran fuerza y observación psicológica la advertencia reiterada del tigre abuelo al aprendiz de tigre : Que coja sus presas sin ponerse bravo, con buenas maneras.