EL ARAGUATO y EL DANTO CAMBIARON

 SUS TROMPETAS

 1. Hace mucho tiempo, el danto se quitó sus sandalias y se encaramó a un árbol, apenas un palmo sobre tierra.

 2. Acertó a pasar por allí un araguato en aquel momento y le dij o: "Yo, sí, mi hermano, puedo subir bien alto y hacer sonar bien tu trompeta."

3. El danto le replicó: "¿ Tú no estás viendo que he subido bien alto?" "No, mi hermano, no te engañes; tú estás bajísimo. Estás perfectamente al alcance hasta de los muchachitos de los indios; ellos oirán tu trompeta y vendrán y te flecharán."

4. "¿Ser así?", dijo el danto. Y el araguato le contestó: "Préstame tu trompeta para que suba bien arriba y haga la prueba."

5. Y entonces el araguatose sacó su trompeta (su garganta) y el danto se sacó la suya. El araguato se tragó la trompeta del danto y el danto se tragó la trompeta del araguato.

 5. Y después que se las cambiaron, el araguato trepó hasta lo más alto de un avarkai, donde ya ni se le podía ver .

 6. Y estando allí hizo resonar la trompeta del danto por todo el bosque. Y el danto quedó tan contento que le dijo al araguato: "Hermano, hermano." "¿Qué hay?", le respondió el araguato. Y dijo el danto: "Que está muy bien así; quédate tú con mi trompeta y yo me quedo con la tuya."

7. Y entonces el danto se puso en camino por el bosque tocando su pequeña trompeta: ¡ik, ik, ik! y el araguato se quedó escuchando. Y cuando ya iba un poco lejos, le gritó diciendo: "Hermano, hermano." "¿Qué pasa", dijo el danto sin pararse. Y el araguato le contestó, viendo venir a unos indios : "Que cuando los indios te persigan, te vuelvas contra ellos y los comas."

8. "¿Que qué?", volvió a preguntar el danto sin detenerse. Y el araguato, viendo a los indios más cerca, temiendo que le oyesen, dijo: "Que cuando los indios te persigan, te tires al agua." "Está bien", dijo el danto siguiendo su camino.

 9. Pero entonces los indios se acercaron tanto que ya podían oír la conversación. Y el araguato, cambiando sus palabras, le gritó: "Pues, pues... te decía que los indios te sigan por el rastro y te maten." y el danto, sin oír lo que le decía, contestó otra vez: "Está bien, mi hermano."

10. Así fue cómo cambiaron sus trompetas el danto y el araguato. El danto, que es muy grande, tiene una trompeta chiquita. Y el araguato, que es pequeño, tiene una trompeta muy grande.

 11. Y así es como el araguato estropeó al danto y ayudó a los indios. El danto debiera ser un bicho que comiera a los indios. Pero sucede al revés, que el danto es la presa principal de los indios.

 NOTAS EXPLICATIVAS

 1. La garganta del araguato (su hioides) y su voz es tan extraordinaria; y, a la inversa, la voz del danto es tan diminuta que hizo saltar la chispa imaginativa de los indios para elaborar una leyenda perfecta y en muy pocas pinceladas.

 2. Hay ciertas enfermedades de la garganta que hacen tan ronca la voz o le producen tos perruna y persistente, que los indios se la atribuyen a los araguatos con el nombre de arautaimá.