EMBATAPIYU TEXTO PEMON

    

     1-Pemondamä morokdamä eremai ten tope eseuromapoe pata kowamä tanna. Tise "penanne mare eten tope" t eseda taurepoe.- "inna" taurepoe i petoiya; "nawa ichi yau warupue tau miyepuii, supara etenu daktai miyepuii”.

     2-Tise Embatapiyu eta puek ichipoe: mure wi pemon rawere yepipoe te petoi embakai. Muere nawa ichinin Embatapiyu dare to etepoe ti petoi kaima.

3- T i mpai vinakei te kamatuten Embatapiyu arepoe, pemonda t embata eremaya namai.

    

     4-Muere wi morokdamä nepoeya to pokaya kaichare, muen-pe tise; t embata eraktepuetipoeya apok viyu yai morokdamä ekamaya erea namai pemonda.

 

5-Tannope pokasakya yenin, pemonda apok ukapoe; muere daktai morokdamä pra eremapoeya, Embatapiyu enekpe re eremapoeya nere.

6-Muere nawa ichinin, kamatu enukupoeya; "aire, dako, tare eke, mue poro to s erematukaina” tarepoe pemonda.

7-Tise pemon ekatumapoe i yapai; muere wi yei puek enkupoe.

 

8-Tise Embatapiyuya: "Dako, dako” taurepoe. Yukuya warante pra: “Aikine, itepoe” tauretukapoeya;

9-¿atente re ichi chere?; “sene ne i tapue” taya i tapue eremasakya yenin.

    

10-Yei perakun tenak kere i tapue puek  itepoe; muere wi ewipamapoe; i tapue yuaya; muere wi ka tak t enu riya: “Aikine, werene” taya. Muere wi Embatapiyu echiripuetipoe: “Wotoro mokatanetek, waka enetek".

12-Muere wi t ombaton yepuipoe, orodandamä: ¡i, i, i,i! kaima; wadamori nere nepuipoe toda to wakaripe.

13-“Uy-amara-ri ke chi-puika-ina”. Muere wi okoi arimai, pemon pakama-te puek ichipue t-wotoro-pe. Tise pemon-da ta kare puek okoi enku tana, i-pai aketipue kasupara ke

14-Muere tepai kaimape re yei aketipoe toda wadamori ke ¡to,to,to! kaima.

15-Asitunda i wewpuetipoe, muere yenin: “¡ökö, ökö! yei ataremon puek man” taurepoe toda pemon esenarima tope, yute tope; tise to putupoeya, muere yenin yute puën.

16-Asitunda wei weuma kaichare to echiripuetipoe: "¡ke, ke, ke! dei ekene puek man”; tise pemon more ichipoe to eta puek.

    

     17-Pata yayukapui yenin, “Pata kowamne puek man, warupuepe pata enan puek man” taurepoe Embatapiyuya.- “inna” tombatonda taurepoe; “tewe nichii; penanne mare ake sena ye tope".  Daire mare kupui toda.

    

     18-Muere wi epakape re to enapopoe ¡i,i,i! kaima; tise to wakari nonkapoe toda yei perakun pona.

19-Muere nawa ichinin pemon yutepoe yei poi. ¿Aten puek, win waka ta toda mayi? pemon esenumenkapoe. ¡Kore! waka neke, wadamori re eporipoeya yei aremotok warante pra. Muere wi to wakari arepoeya.

    

     20-Muere tepai tekatunse t ewik tak enapopoe. Muere wi t ombaton puek  taurepoe: “Enek u puekere tepoe netai, senek to wakari, wadamori; t embata piyu ichipoe, nosanton t enna pipue; ekatuma pra ichi yau, u nesakya epai no.

EL PIAIMA DE CARA ROJA

 1. Dos indios estaban hablándose al atardecer y  convidándose para ir el otro día juntos a pescar.  "Vamos a ir en la madrugada", dijo el uno. "Bueno,  respondió el otro; entonces, ven cuando esté obscuro; vente cuando canten los gallos".

 2. Pero un Piaimá de cara roja estaba escuchando escondido lo que hablaban los indios. Por eso, muy de madrugada, antes que el otro compañero, se acercó al indio lo despertó y se fueron a pescar.  Como estaba obscuro, el indio no se dio cuenta de que era el Cara Roja; y se iba tras él creyendo que era su compañero.

 3. El Cara Roja llevaba el tizón, que suelen llevar los indios cuando van a pescar de noche, a la espalda y no delante de la cara para que el indio no lo conociera.

 4. El indio, llegados al río, pescaba mucho; y, a medida que iba pescando, tiraba los peces a la orilla. Pero el Cara Roja, volteándose, se los iba comiendo crudos sin esperar a asarlos.

 5. Cuando el indio calculó que ya había bastante pescado, prendió fuego; pero se encontró con que no había ni un solo pez. Reparando bien, se dio cuenta de que aquél no era su compañero, sino un piaimá de cara roja.

 6. Entonces apagó el fuego y le dijo al Cara Roja : "Bueno, hermano, quédate aquí mientras yo voy a buscar peces más abajo".

 7. Pero el indio se escapó a toda carrera y trepó  a un árbol altísimo.

 8. El Cara Roja, viendo que el indio no regresaba,  comenzó a llamarlo: "Hermano, hermano". Y en vista de que no le respondía, dijo: "j Qué indio tan malvado, se fue sin decirme nada".

 9. El Cara Roja se puso a buscar el rastro y decía: "¿En dónde estará él ?". "Por aquí, por aquí", volvió a decir, encontrando las huellas.

 10. Siguiendo el rastro llegó hasta el pie del árbol; allí se detuvo, miró con cuidado y vio que las huellas desaparecían. Entonces miró hacia arriba, vio al indio y dijo: "¡Qué malvado, míralo ahí !".

 11. El indio se hizo el desentendido. Pero el Cara Roja empezó a gritar llamando a sus compañeros : "Vengan, vengan; traigan el garabato y el hacha ; vengan a coger una presa".

 12. Y al poco rato el indio oyó que venían los Orodán y los Piaimá, compañeros del Cara Roja, gritando: ¡i, i, i,! y batiendo los árboles. Después vio que traían en la mano una culebra y un morrocoy.

 13. "Con el garabato voy a desgajar mi presa", dijo el Cara Roja. Y mandó la culebra por el árbol arriba a picar el indio y tirarlo a tierra. Pero el indio con su machete le cortó la cabeza.

 14. "Qué malvado es este indio !", volvió a gritar el Cara Roja. "Dad me acá el hacha". Y el indio vio que le daban el morrocoy y que el Cara Roja comenzaba a golpear el árbol con ella como quien corta palos y diciendo: ¡to, to, to!

15. Algunas veces el viento mecía el árbol y entonces los Orodán y los Piaimá gritaban unos a otros: "¡Cuidado, cuidado, que el árbol está ya cayendo". Esto decían con engaño para ver si el indio se asustaba y se bajaba. PerO el Indio se dio cuentta del engaño y se mantuvo quedo.

16. Cada vez que el viento cimbreaba el árbol, el Cara Roja gritaba y con fuerza: "¡Cuidado, cuidado, compañeros, apártense, que el árbol se está quebrando!" Pero el indio no decía nada y sólo los estaba escuchando.

17. Cuando comenzó a alborear, el Cara Roja dijo a sus compañeros: "Vámonos, que ya está atardeciendo, ya está obscureciendo". "Bueno, respondieron los compañeros; dejémoslo estar que, en la madrugadita volveremos a terminar de cortar el palo".

18. Y, dicho esto, se marcharon dejando el hacha (el morrocoy) al pie del palo, Y se alejaron gritando: j i, i, i! y golpeando los ,árboles.

19. Entonces el indio bajó del árbol y mirando al rededor dijo: "¿Dónde está el hacha de ellos? y encontró el morrocoy y dijo: "¡Buen hacha para cortar palos!". Y se lo llevó consigo.

20. El indio se fue, corriendo a su casa y le contó a sus compañeros lo ocurrido: "Me persiguió un bicho, que tenía la cara roja y unas uñas larguísimas. Si yo no hubiera corrido y me hubiera encaramado en un árbol, me hubiera devorado. Después quiso cortar el árbol; pero ved con qué hacha.

NOTAS EXPLICATIVAS

1. El v. 3 nos habla de Ja costumbre que tienen los indios, cuando van a pescar de noche, de llevar un tizón. Lo hacen por tres fines principales: l-para alumbrarse en el camino; 2-para ahilar, atraer o encandilar al pescado; 3-para asar después la pesca. Igual que los venados y otros animales, varios pescados se encandilan con foco o

 con un simple tizón.

 2. En el v. 4 se indica la repugnancia, en general, a comer nada crudo.

 3. Llamar el Piaimá mi garabato a la culebra, mi hacha al morrocoy, y decir al amanecer "vámonos, que ya está obscureciendo", son pinceladas maestras del mundo al revés de estos y otros seres, para quienes la noche es dia y el dia noche.