NAMAI-WAKI PANTONI

1-Kanayeuta kuapai etendok dau pemonton ichipue, Namai-kre ponkon, tu-nopue yarenkon, yenchi-wi Namai-waki it-esek

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3-Surua-kre ponkon yesak ichipue Namai-kre pona tenkei patak. Penatokon yenu yau uwi ichipue tenkei-pe, nawa i-kupuipue to-da.

4-Ina, aretek, kanek bambuek u-tekenchi muenapotei”, taurepue pata muna-da tenkei arenan puek. “Ina”, taure tepo, pareda-re i-kowan-nepui-pue to-da.

 

5-Muere yenin t-enchi-kon arimapue to-da tenkei patak Surua-kre pona. Muere-wi itepue. Pata poripue-ya: “Tu-yare man, awo, wane, mimi”. “Sere wonke; ¿e nak-ke?”. “Ina, u-tenkechi patak yesak”.”¡Wo-nekin!”, manon, Araira-kre ponkon-da arepue man”. “¿Ina kari?”, taurepue Namai-waki-ya.

6-Muere-wi adontepue to-da: “Ereta-re; amincha mare man”. “Ake, sere-te nak kare rekin amai-pon-da uy-arimapue nichii; eyunkasak dau, u puek amai-pon anaika e-paino”, taurepue Namai-waki-ya.

7-Taure tepo-re yeseyunkapue Airara-kre pona-re. ¡Purutui!, pata pori-tuka-pue-ya. “Tare nak medateu?. “Ina; ¿ek kare nak-ke-ma?”. “Ake, u-tenkechi kare puek yesak”. “Sereware Karawekan-kre ponkon-da arepue nichii”, taurepue Airara-kre ponkon-da. “¡Wo-kai!, ¿Ina kari?”. “Ereta-re”, taurepue to-da Namai-waki puek.

8-Itepue kanan Kurawepan-kre pona. “Wo-nekin, manon, ¿au-yepui?». «Ina, yepui sere u-tenkechi patak». “¿Ina kari?  Masa kanepe-re u-serena-ri s-asuka-pueti-ina” taurepue pata muna-da Namai-waki puek. “Inawa-wi”, taurepue Namai-waki-ya.

9-Pata muna, Karawepan-kre, enonkapue. Muere-wi “Kane bambuek metei; sereware kuraiton makuyichan ereutan puek man”, taurepue Karawepan-kre pon weri-ya. Muere-wi Namai-waki itepue.

10-Ema tawere ite tanna, i-patapue dau, kuraiton ereutapue. “Tu-yare man, amai!. ¿Ane karan niyetai?.

11-“Ake, anteman karan pra” (Namai-waki wapute-te puek ichipue). Tise-re nak-ne karan neke- a-paruchi-kon rekin yesak ti-tenkechi pata enapon puek nichii”, taurepue to-dan-da. “Pena kru-wi sereware kari?”, taurepue kuraiton-da. “Pena kru”, i-maimuyukupue to dan-da.

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LEYENDA DE NAMAI-WAKI

 c 1. No lejos del río Kanayeutá vivía un indio con su mujer y una sola hija. A ésta le pusieron el nombre del cerrito o loma sobre la cual tenían construída su casa: Namai.

2. Namai es un ave del tamaño de una garza, piernas muy largas, toda de color negro, pero con unas plumas azulencas en el pecho. Y ese era el nombre de aquella muchacha india, hija del que vivía en la Loma de Namai (Namai-kre).

 3. Muy cerca vivían otros indios en la loma de Suruak. Y un día vinieron a pedirles prestado el "", sebucán. En aquel tiempo había pocos indios que::¿ supieran tejer sebucán y por eso muc"hosd~~l10f!~1"~

4. ""Sí, 1"ley~dJo," )es dijeron; pero procurad traér-"~~ me lo pronto", dijo la madre de Namai a los de"~;"' ""C Suruak-kré. Pero después de haber dicho que sí, "retuvieron muchos días el sebucán.

5. Y, en vista de que pasaban los días y no les devolvían el sebucán, mandaron a su hija que fuera a Suruak-kré a buscarlo. Llegando allá, les dijo : "Aquí estoy, tío, tía, cuñada." "Pasa adentro", le dijeron ellos; "¿hay alguna cosa?" "No, nada, dijo ella; solamente he venido a buscar mi sebucán." "Ay, caramba, mi niña; lo llevaron los de Arairakré; ¿no os lo devolvieron ellos?" "No", dijo ella"

6. Y los de Suruak-kré le dijeron : "Tendrás que ir hasta Araira-kré a buscarlo; está muy cerca."  Pero Namai-wakí les respondió: "Mis padres me  mandaron a buscarlo aquí y si me voy hasta se enojarán conmigo".

7. No obstante haberles dicho eso, como ellos no se movían a buscarlo, se alargó hasta los de Araira-kré. Y llegando allá, les dijo: "¿Estáis aquí ?" "Sí, le respondieron; ¿ hay alguna noticia ?" "No, respondió ella; solamente he venido a buscar mi sebucán." Pero la mujer de Araira-kré le respondió: " Ahora mismo acaban de llevar el sebucán los de Kurawepán-kré." "¡Caramba, qué cosa; tendrás que ir a buscarlo a Kurawepán-kré!"

8. Y llegando allá, le dijeron los de Kurawepánkré: "Oh, buena moza, ¿ estás llegando ?" "Sí, estoy llegando a buscar mi sebucán", dijo ella. Y los de aquel lugar le dijeron: "Ahora mismo la trajimos de Araira-kré; a toda prisa vamos a prensar masa para que te lo lleves." "Está bien", dijo y hasta ayudó a la mujer de Kurawepán-kré.

 9. Terminaron el trabajo y la mujer de aquella casa le dijo: "Aquí está, pues, tú sebucán; procura ir de prisa porque están al llegar unos muy alocados y muy poco respetuosos.

 10. Y poco después de haberse ido ella llegaron los mozos aquellos a la casa diciendo: " Aquí estamos, mamá; ¿ quién fue el forastero que vino ?" Ellos alcanzaron a ver alguna persona, que iba por el camino adelante.

 11. Su tía les contestó: "No, nadie; no vino ningún forastero. Digo que no vino ningún forastero; la que sí vino fue vuestra prima de Namai-kré, que vino a buscar su sebucán, y ya regresó". "¿Hace mucho tiempo o ahora mismo ?", volvieron a preguntar ellos. Su tía les volvió a contestar para despistarlos: "¡Uy!; hace tiempísimo,"

12. Pero los mozos aquellos se miraron y dijeron : "¡Qué va; es esa que está regresando; vamos a buscarla para que quede hoy aquí con nosotros." y  en aquella misma hora, como ya estaba atardeciendo y la muchacha no regresaba ni con el sebucán ni sin él, sus padres salieron a buscarla y llegaron hasta Suruak-kré. Y como no estaba allí, siguieron hasta Arairá-kré.

 13. Pero los mozos aquellos se fueron corriendo y alcanzaron a la muchacha antes de que llegara a Arairá-kré. Y entonces la cogieron por la mano y la hicieron regresar a su casa. Y por el camino le hicieron cosquillas y la hicieron reír cuanto quisieron. Y así llegaron a Kurawepán-kré.

 14. Cuando llegaron a Arairá-kré los padre de Namai-wakí preguntaron por ella: "¿Todavía no ha regresado acá nuestra hija con el sebucán?" "¿No sería ella la muchacha que venía por el camino y que unos hombres la regresaron para allá?", les respondieron los de Arairá-kré. "¿Hace mucho rat?", volvieron a preguntar los padres de Namai. "Ahorita mismo", les respondieron los de Arairákré. Y entonces los padres de Namai-wakí siguieron su viaje hasta Kurawepán~kré.

 15. Pero, llegados allá, se encontraron con que la casa estaba cerrada y dentro se oían las risas de su hija. Trataron de abrir la puerta, pero no lo consiguieron. Y entonces comenzaron a cavar una entrada por el pie de la pared. Pero cuando estaban en esto, se hundió toda la casa y apareció una laguna, que ahora se llama Namayipai.

 16. Cuando regresaron a Araira-kré, la casa estaba cerrada y las risas se oían dentro. Trataron de hacer un aguj ero en el pie de la pared para entrar a recobrar a su hija; pero empezó a salir agua y aquello se convirtió en otra laguna, que se llama Arairápai.

17. En Suruak-kré se repitió la misma cosa: la

 casa cerrada, las risas de la hija dentro y, al querer socavar la pared para penetrar, el agua que brotó y aquello convertido también en lagQna, que se llama Suruak-pai.

18. En su casa de Namai-kré les sucedió lo mismo y allí está ahora la laguna, que se llama Namaiyenpué. Todas esas lagunas carecen de kanek y por eso no se puede navegar por ellas porque la gente; las canoas se unden.

19. Años atrás dicen los indios que se oía en aquellas lomas cantar de gallos y que si pegaban fuego a los pajonales se oían gritos como de mujer que decía: ¡Kené! Como de quien dice: ¡No hagan tal!; Sería la muchacha. Ahora ya no se oye eso.

20. Lo cierto es que donde vivían antes los indios ahora viven los mawarí porque las antiguas casas se convirtieron en lagunas.

NOTAS EXPLICATIVAS

1. Esta narración es una típica leyenda explicativa de Varias lagunas, que se encuentran entre los ríos Kanayeutá y Kukenán y que he tenido el gusto de contemplar varias veces al mismo tiempo que oía este relato, de tanto sabor regional.

 2. La explicación del v. 8 es que para los indios el agua es como una hamaca con su trama de hilos. Si le faltan los transversales o kanek, no se puede navegar ni nadar por ella.