25. PEMON YUTESAK RATO YEWIK TAK

 

 

1-Pemon ichipue ti muari kenak tuna yepi po.

2-Tise Rato yenchiyama  yepuetipue mua dak kese mokai; muere wi kurai yan kese mokai yesak tise, kese mokapue toda eremapueyá.

3-Müere yenin yesenumenkapue: ¿Ane yanda wau serapu mokapueti ma  ko chi? Muere yenin t ewik tak tenaposak daktai tu rume puek kamapueya .

4-Muere wi i rume mua dak itepué, yei pona enkupue tiyesan eremai. Yei po tise to yepuipue werisandama ¡chiriu,chiriu! to mosa yariku echiriuchiriumapue. Mia toikin werisan ichipue.

5-Emadono manare amanonpe ichipue;  i puekeren manare amanonpe ichipué; to daropoiren ichipue amanonpe; i puekeren ichipue amanonpe manare; to etikatok daren ichipue manonpe manare.

6-Muere re kese mokapue toda ¡kuru, kuru! kaima; muere tepai t akachi kon aichitepue toda; muere tepai to enapopue

7-¡son, son, son!; yei yoko puek to yepuipue; tise kurai, ¡aichoron! Utepue. ¿E puek uy amamauyakon? taurepueya –

8-" Ad amama inada neke" i maimiyukupue toda, "ina esema sane ; papai nachi amamapuetiuya nere" (morokdama puek(¿) ta toda)

9-Tise to daropoiren apichipue kuraiya "Mesere weri areda sere u yewik tak”, i tombaton puek taurepue kuraiya. "Inna" taurepue toda.

10-Muere daktai Rato yenchiton ewomapue tuna wak; tise kuraiya to dombaripue tewik tak arepueya dare ichi pa.

11-Iyaren yaktai pemon tepue konoik puek, tise i nopue etepue i puekere. Poyipuepe i nochi ichipue, muere yenin morokdama atapichipuen; tise i nopueya taurepue: ¿E puek auchi? -"Morokdama emada entanantokten", taurepue kuraya ”tise yuarik pra man".

12-Tise i nopue taurepue: "Masa, u muari teina". Muere daktai weri ewomapue tewik tak, tuna wak ¡ Son, son, son! tuna wak were ite re; mampuetak yewoma; ¡Petoi! anai pueketiya; ¡woi! enapo re; ¡pusai! Yepaka anai tennau tise morokdamape pemonda erema. Muere daktai to entanapue.

13-Muere tepai Rato yenchiya kurai puek taurepue. "Papai yewik tak ten pai"-. Tise ti tiyemuya taurepue: "Ewonne poken pra man; tunape ichi " .-"Ayewoma, ayewoma" , taurepue nopueya.

14-Muere wi i rawere i nopue etepue. ¡tukui! ¡teren, teren, teren! ¡ai! ti tiyemu yapai itepue; i puekere pemon yeseurankapue ¡tukui!. ¡Kore! ete poken pra ichipue; muere wi ¡puai! tatavai pemon epakapue.

15-Ti tiyemu ite wárante pra, i nopuéripue yenapotukasak yepuipue eremai. "¿E puek aute pra auchi mayi?" Taurepueya "Ete poken pra sa ichi, tunape sa ichi". –

16-Muere wi i nopueya tu mosa yariku (tu kumiriri) aketi; ¡sapu! t i enetak kamaya apo pa; ¡sakau, sakau, sakau! apoya re; ¡kuyuk! Kuyukaya.

17-Muere daktai i tiyemuya tuna eremapueya tunape pra katurupe eremapueya. Muere wi chikaichare ¡teren, teren, teren! to ete re.

18-Mampueta emadope eporipue toda. Anai ichipue manare; muere wi entakapue toda. Muere tepai menak re to muari eporipue toda; manare pra kese ichipue, puemuei re, mekerente re, erupa re, tuke re.

19-Muere wi Rato yewik yesemboikapue. Tise porokata po okoiyama ichipue tuke vedoivedoipe. " Aiki! " ti tiyemuya taurepue. - "Kentaimapuetii, ichamore u tenkeichiton", ti nopueya taurepue.

20-Muere wi, "Masa, tare eke; poropo eke, papai puek ad ekamada tanna", tinopueya taurepue. "Inna" i maimiyukupue ti tiyemuda.

21-Muere wi weri ewoma: "Tu yare man, papai  a payunuten senedai" tun puek taurepueya. ¿E puek mekowampuetii? i tunya taurepue. "Uy apichipue pemonda netai; dare etai" i maimiyukupue tenchiya". "Masa kin, apuemake" i tunya taurepue.

22-Muere wi pemon ewomapue Rato piak, t wakiripe i kupuipueya.

23-Muerete to tise, Rato munketon yepuipue: "Tu yare mán, papai" kaima "Chinte taripantokten konekasak toda dombatonda".. "A paruchi kon aretek ti tiyemu yare to kuretau manun tope" Ratoda taurepue. Muere wi, dombaton piak to etepue.

24-Chinte eseurawene wei manun ne puek to ichipue; kachiri manare pra ichipue, muere yenin to etaripapue tannope.

25-Rato piau tekowama tepo: "Amai an ere payai" taurepue pemonda; "inare eten nokon".

26-Muere nawa ichinin aruma dama, entepue i keipuniya i waikarapueri yak. "To kasarankai" taurepueya pemon puek.

27-Muere wi te nopue dare to etetukapue,. ¡Putuk! tuna wakpai to epakapue itei pona; muere wi to etepue; muerete kowampuetipue paredare.

28-Iyaren yaktai mua dak to etepue; te pase arepueya pemon danda; kese mokapue toda; muere wi kachiri puek Rato yenchi ichipue.

29-Tise to wakiri neke, tonaren re kachiri konekasakya ichipue; muere yenin it awopui enaikapue i puek.

30-Itentak Rato yenchi yesakorotapue nere. Muere wi ti tiyemu puek taurepueya: "A san esakorotasak yenin, etesere; tere pai morokdama puek aventanakon neke; pemon ke rekin papai esema ichi yau, morokdama emauyanokon poken"

31-"Ake, ketei; nawa tisere tare ena" ti tiyemuya taurepue; tise i maimuyukupuen.

32-Muere wi tekatunse i nopue tuna wak re ewomapue, tun piak enapopue. I tiyemu yepuipue i puekere, tise tuna yepi pona rekin; tuna wak re ewoma poken pra ichipue.

33- Muere wi pemon enapopue tewik tak, tannope tesewankonomai.

 

 

 

UN INDIO QUE BAJO A LA CASA DE RATO

 

 

 

1. Hubo un indib,quete?ía su conuco en la ribera  (labio) de un río.

 2. Pero las hijas de Rató venían continuamente a arrancarle la yuca. La madre del indio se dio cuenta de que alguien le estaba robando la yuca.

 3. Por este motivo, pensó: "¿Quiénes serán, caramba, las que me están robando la yuca ?" y cuando regresó a casa, se lo contó a su hijo.

 4. Entonces el indio aquel se fue al conuco y se encaramó a un árbol para acechar y ver quiénes venían. Y estando en el árbol, vio que venían mujeres haciendo ruido con las sonajitas de sus guayucos: i chiriú, chiriú, chiriú! Las mujeres eran cinco (una mano).

 5. La primera era poco moza; la que le seguía era poco moza; la del medio era buena moza, la que le seguía era poco moza; la que venía de última era poco moza.

 6. Y he aquí que se pusieron a arrancar yuca, haciendo crujir las raíces; llenaron los guayares, los amarraron y se dispusieron a regresar al río de donde habían salido.

 7. Paso, pasito iban las mujeres agobiadas con la carga, pasando por el pie del árbol sobre el que estaba en acecho el indio. Y en aquel momento el indio, dando un salto, se plantó en medio de ellas y les dijo: " ¿ Por qué me estáis robando

8. Ellas respondieron: "Nosotras no estamos robando nada, estamos desquitándonos; también tú robas el maíz del conuco de papá".

 9. Pero el indio no hizo caso, ni entendió tampoco a qué se referían. Y, agarrando a la que iba en medio, dijo a las otras: “A ésta me la llevo yo en pago, a mi casa." "Sea así", le respondieron las hermanas de ella.

 10. Entonces aquellas mujeres, que eran hijas de Rató, se sumergieron en el agua. Y su excompañera fue llevada por el indio a su casa para su mujer. Y su madre dijo: "Está bien".

 11. Días después el indio se fue a pescar; pero la mujer se fue detrás. El anzuelo era muy viejo; por eso no se prendían los pescados. Y su mujer le dijo: “¿Qué estás haciendo?" "Estoy cogiendo peces para nuestra comida, contestó él; pero resulta que no los hay".

12. "Espera ahí, le replicó ella, mientras voy a mi conuco a buscarlos." Entonces la mujer se metió en el río y se fue. Allá encontró un rastrojal y cogió varias mazorcas de maíz y regresó con las manos llenas. Pero el indio no lo vio como maíz, sino como pescado. Y entonces comieron.

 13. Y allí mismo le dijo la hija de Rató al indio : "Vámonos a la casa de mi papá." El marido le replicó: "Yo no puedo entrar porque es agua." Ella le dijo: "Tú entras, tú entras."

14. Entonces la mujer se zambulló en el río y se alejó con presteza de su marido. En pos de ella se zambulló también el indio; hizo esfuerzos por penetrar, pero en vano; de nuevo apareció flotando sobre el agua.

 15. En vista de que su marido no la seguía, la mujer se regresó a ver qué le pasaba y le dijo : "¿Por qué no vienes?" "Pero si no se puede ir; esto  es agua", dijo él.

  16. Entonces la mu.jer cortó una borla de su guayuco, la metió en la boca, la mascó bien mascada y la escupió sobre su marido.

 17. Desde aquel momento el agua ya no le pareció agua al indio; le pareció que eran nubes. Entonces ambos se sumergieron a la vez en el río y ambos se fueron caminando a la par

 18. Primero encontraron un rastrojal o conuco viejo, que tenía pocas cosas. Después encontraron un conuco nuevo: allí había no poca yuca, ají, caña y cambures de todas clases.

 19. Después dieron vista a la casa de Rató. Pero en el alrededor había muchas culebras colgadas. El indio se asustó y dijo: "¡Oh, qué asco!" Pero su mujer le dijo: "No; no digas así; esos son nuestros sebucanes."

20. Y le dijo también: "Ahora espera; estate aquí fuera mientras yo te anuncio a mi papá." y él le respondió: "Está bien."

21. La mujer entró diciendo a su papá: "Aquí estoy, papá; te traigo a tu yerno." "¿En qué te demoraste?", le dijo su papá. La hija respondió : "Un indio me cogió y estuve con él en casa de su madre." "Vamos a ver, llámalo", le dijo él.

 22. Entonces el indio entró y se llegó a Rató; y" Rató juzgó al indio de su agrado.

 23. Estando en esto, llegaron varios hijos de Rató y se anunciaron diciendo: " Aquí estoy, papá." Después dijeron: "Allá nuestros compañeros tienen preparado un kachirí." Con esto le decían que querían ir allá. El les dijo: "Pues llevaos a vuestra hermana con su marido para que bailen entre ellos.

24. Allí estuvieron bailando tres días. El kachirí  era no poco; de modo que se embriagaron muchísimo. Y después regresaron a su casa.

 25. Después de haber estado una buena temporada con Rató, el indio dijo: "Yo deseo ver a mi madre ; vámonos allá otra vez."

26. Y entonces su suegro le llenó un cesto de maíz (de pescados asados) que eran arumá, y le dijo al yerno: "Cuidado no los desempaquetes por el camino porque tú no los podrías colocar así." "Está bien", dijo el indio.

 27. Se fueron el indio y su muj er. Del agua salieron a la sabana y caminando por ella llegaron hasta la casa de la madre del indio. Y allí vivieron largo tiempo.

 28. Pasados muchos años, la madre del indio llevó a su nuera al conuco, arrancaron yuca, la rallaron y la hija de Rató hizo kachirí.

 29. Pero el kachirí, hecho por ella, no resultó agradable a la suegra, pues era de otra clase. Por este solo motivo la suegra se puso brava con su nuera.

 30. La hija de Rató se enojó a su vez y le dijo a su marido: "Ya que tu madre se enoja contra mí, yo me voy donde mi padre. Desde ahora no volveréis a comer más pescado. Sólo cuando mi padre se pague o se desquite cogiendo algún indio, volveréis a coger peces." 31. "No, no te vayas; no te importe eso; vamos a continuar viviendo aquí", le dijo el indio. Pero su mujer no le contestó nada.

 32. Y he aquí que, aprovechando un momento, se alejó corriendo de su marido, se metió en el agua y se fue 3 casa de su padre Rató. En vano el indio 124 r,CESAREO DE ARMELLADA ~ ~

 ~

 la persiguió corriendo tras ella hasta la orilla del río. N o purlo entrar en el agua como antes, 33, Y así regresó a su~asa afligidí~iroQccY~m9y enojado con su madre. c , NO!AS~XPLicATlyAs 1.En este relato se nos habla de seres acuáticos, en cuya existencia ellos creen a pies juntillas. A estos Rat6 los imaginan a su propia semejanza: poseedores de conuco con yuca, maíz, ají; con sus fiestas o kachiríes, en que se convidan unos a otros: tienen sus casas, cestos, sebucanes, etcétera, etc. .

 2. Los indios atribuyen a estos seres acuáticos los remolinos de los pozos profundos, las grandes erosiones; las muerteR de los indios, que perecen ahogados; los hundimientos de las curiaras; y, en general, todas las desgracias causadas por el agua. También les hemos oído llamar al oro, junto con otros nombres, hiel de Rat6.

 3. Es creencia de estos indios, que aflora en los cuentos y leyendas, que existen plantas de propiedades mágicas y que cada especie de seres tiene la suya particular. Estas plantas, tomadas en infusión por la vía bucal o por la nariz, aplicadas en polvo o pasta en las incisiones, o simplemente rociándose con ellas --como en el caso presente-- produce en los indios efectos maravillosos: los hace buenos cazadores, los hace ágiles, les causa maleficios amatorios, los hace ver mundos nuevos, etc.

 En el caso presente, como en otros varios, la hija de Rató tenía su kumí en las borlas de su guayuco. Aspergeado con él, el indio vio el agua como nubes, es decir, el mundo al revés: los peces le parecieron maíz, ají, yuca, cambures, y las culebras de agua, sebucanes. Esto último reviste la máxima verosimilitud, pues los sebucanes, vistos desde lejos, a cualquiera le parecerían pieles de culebra. Y los indios hablan de algunos antiguos tiempos en que sus antepasados usaron pieles de culebra, sacadas a pellejo cerrado, en vez de sebucanes.

 ~ TAURON PANTON 125 .

 .

 4. El desenlace final, que se repite como un estribillo en

 casi todas las narraciones de este género, nos indica que las

 asperezas y l'abietas de las suegras suelen echar por tierra las uniones más felices. Y en ocasiones, como la presente, han sido la causa de que los indios no hayan podido adueñarse de las habilidades y propiedades de esos otros seres.