III

24-Pemon etepue piyinke dama patapue puek; muere-wi ture tak yewomapue Aramari eporipue-ya.

25-I-we-te puek tise, i-ro pona yenapue, i-mue yepue dai ekapue; muere-wi yewomapue, pemon tapiche.

26-I-tombaton etepue eremai; enek yeutapue eremapue to-da; muere-te to ichi tanna, kupeta-pe pata enapue; to ete tanna to ewom-pueti-pue.

27-To ete tanna Aramari yetenumapue: ¡turuu, turuu...!; to ekatumapue t-ewik-kon tak to etepue; tise iyaren pemon ewone-pueti-pue-ya.

28-“Waira putapue ere sena-kon” taurepue to-da; tise, “chinak etiririnkapue teskanonkapuese wenepuetii-te”, i-petoi-ya taurepue. Nawa tise-re wonon sena to itepue.

29-Tureta paire tutei Aramari wenuma puek eporipue to-da. “I-pokata” i-tombaton-da taurepue. I-poka-te puek tise, Aramari epakapue, i-pona, dapurumapue; muere-wi yeskanonkapue; tise i-tombaton-da i-poka-pueti-pue.

30-Tu-ra puek pereu tururaikapuese yewomapue; chi yak yewoma tanna, aketipue to-da, ¡kitiu!.

31-Tise to enapo tanna, to ewom-pueti-pue, kupueta-pe pata enapue: ¡peso, peso...! to ekenemapue. To tombaton ichipue to nemueki puek. To eremai to etepue, tise to ewom-pueti-pue eremapue to-da

Un indio se fue de caza siguiendo las pisadas de los váquiros. Persiguiéndolos entró en el bosque y, sin darse cuenta, se encontró con Aramarí.

 25. Cuando trataba de flechar a Aramarí, se cayó sobre él; y Aramarí lo mordió en el cuello, enrolló al indio y se lo metió en su cueva.

 26. Sus compañeros fueron a ver qué había pasado y por el rastro llegaron hasta una cueva. Y mientras ellos estaban allí observando, la tierra empezó a convertirse en laguna. Retrocedieron inmediatamente, pero no podían correr porque se  hundían.

 27. Y empezaron a oír la trompeta de Aramarí: ¡turuu, turuu...! y haciendo grandes esfuerzos, lograron escapar todos, menos uno que se hundió y lo cogió Aramarí.

 28. Días después aquellos indios dijeron: "Vámonos a ver si encontramos huellas de danto". Pero uno de ellos dijo: "Yo soñé que me caían encima unos bejucos y que me angustiaba". Pero ellos no hicieron caso de este presagio y se fueron a cazar.

 29. Y cuando por el bosque adelante, encontraron dormido a Aramarí. "Vete a flecharlo", se decían unos a otros. Y, cuando el indio del sueño, se acercó para flecharlo, Aramarí se despertó y saltó sobre él y se vio acongojado. Pero sus compañeros fueron muy rápidos y le cayeron a flechazos por todos lados.

 30. Pero Aramarí viró hacia su cueva y como las flechas estaban clavadas en la misma dirección de su cuerpo, se deslizaba aprisa. Entonces ellos, viendo que Aramarí se iba a esconder en su cueva, la cortaron con su machete.

 31. Pero al regresar ellos, hacia su casa, la tierra se les convirtió en pantano y ellos se hundieron que no pudieron salir más. Sus compañeros fueron a ver lo que había pasado; los encontraron hundidos y sin poder ayudarlos.

 Mueré-re-kín. Esto solo.

 

NOTAS EXPLICATIVAS

 1. Estamos, parece, en el puro reino de la fantasía. Fuera de que estos hechos quieren localizarlos en las cercanías de los cerros lrutepui, Karaurín, etc. Pero es claro que todo se imagina por semejanza de las costumbres ordinarias de los indios en sus pesquerías, cacerías.

 2. No es dudoso qveesta leyenda contiene, como otras muchas, una advertencia a l~s neo-púberes para que sean sumamente cautelosas con todo lo que se refiere a su desarrollo fisiológico.

 3. Seguramente que en el episodio del indio y la hija de Aramarí se ha omitido el desenlace del lndio que regresa después de cierto tiempo a su casa y es desencantado por su madre. Si no es que el indio regresa y descubre sin querer el lugar donde vive Aramarí. Lo cual daría origen al tercer episodio, que aquí parece poco unido a los dos anteriores.