Por entonces los Makunaima no tenían conucos

 y andaban detrás de los animales para comer las  mismas cosas que ellos comían.

 2. Undja se presentaron en casa del acure y le  dijeron: “Aquí llegamos". Estaban muertos de hambre, pero el acure no tenía comida. Y se acostaron a dormir y vieron que el acure, harto de comida, regoldaba y demás.

3. Entonces Chiké dijo: "Yo voy a dormir con la boca abierta como dijeron algunos que vinieron de lejos". “Yo también", dijo su hermano. “Yo también", dijo el acure.

 4. Chiké permaneció en vela y cuando el acure estaba profundamente dormido y con la boca abierta, pudo ver que entre los dientes tenía semillas de pupú.

 5. Cuando amaneció y se despertaron, Chiké le preguntó al acure: "¿Dónde encontraste la fruta del pupú ?" "Yo las encontré caídas por allá". y Chiké volvió a preguntarle: “Dinos dónde para ir nosotros también a recogerlas y comer".

6. El acure les dijo que se fueran detrás de él. Se fueron y llegaron a una mata, de bajo de la cual había gran cantidad de frutas caídas. Los Makunaima comieron hasta hartarse. y luego dijo Chiké: "Hermanos, vamos a cortar la mata para llevar bastante fruta". El hermano dijo: "Sería mejor coger sólo la fruta que cae y dejar la mata".  Pero Chiké no hizo caso y cortó la mata.

7. Después de eso volvieron a tener mucha hambre,

 8. Del mismo modo que donde el acure, fueron en casa de la lapa. Y repitieron el mismo cuento de dormir con la boca abierta. Y encontraron que ella comía batata.

 9. Fueron en casa del váquiro y le encontraron yuca.

 10. Fueron en casa del loro y le encontraron maíz.

 11. y así en casa de otros animales. Pero Chiké siempre estropeaba o cortaba las matas y volvían a caer en el hambre.

 12. Segunda vez volvieron en casa del acure. Este era gran buscador de comida y después que los Makunaima le cortaron la mata de pupú, se fue y encontró el "Wadakayek". y se la pasaba tranquilo comiendo de las frutas, que caían de él.

 13. Esta vez durmieron también con la boca abierta y cuando estaba profundamente dormido, Chiké le miró la boca y vio que tenía hilachas de cambur entre los dientes. y Chiké le dijo a su hermano : "¿Dónde habrá encontrado éste su fruta ? Cuando él se vaya, vamos a seguirle los pasos".

 14. Pero como el acure corría mucho, no pudieron seguirle los pasos. Pero al otro día enviaron a la ardilla que se fuera de árbol en árbol y le siguiera. Y luego la ardilla regresó a contárselo.

 15. Entonces ellos llegaron hasta el "Wadakayek" y vieron que había debajo de él caídos muchos cambures. Y comieron hasta hartarse y regoldar .

 16. Y después, levantando los ojos, vieron que cada rama tenía una clase distinta de cambures: titiaros, manzanos, topochos y de todas clases.

 17. Y entonces dij o también Chiké: "Vamos a  cortar este árbol para llevar bastante provisión de fruta". Pero su hermano le dijo: "No, es mejor que comamos sólo de las frutas que van cayendo.  No lo cortemos, para que nuestros hijos vean esta  maravilla". Al contrario, dijo Chiké. Y para que nuestros hijos lo crean basta que dejemos el tronco"

18. Mucho fue lo que discutieron sobre esto. Pero Chiké nunca hacía caso y siempre se sobreponía a su hermano.

 

 NOTAS EXPLICATIVAS

1. Aunque se trate de meras imaginaciones, el v. 1 bien podría ser una síntesis del estado, que algunos suponen, de los hombres recolectores, guiándose por el instinto de los animales.

 2. La insistencia de Chiké en cortar los árboles y no contentarse con recoger las frutas, tan bien presentada en el v. 17, parecería ser una mala herencia dejada a los indios.