1. En muy poco tiempo los Makunaima, sin que la vieja mujer del tigre los conociera, le talaron un conuco muy grande.

 2. Y cuando los ramajes estuvieron bien secos, le dijeron a la vieja: "Vamos a quemar la tala. Mientras nosotros pegamos fuego alrededor, tú pega fuego por el centro."

3. Ellos se prepararon unos palos rajados de arairá, que es una leña que arde muy bien; pero a la vieja le prepararon otro de krichó, que es un palo que arde muy mal y no hace llama.

 4. La vieja se agachó y pasó tiempo soplando sobre un montón, pero no logró que se levantara llama.  Pero ellos, al contrario, en un momento cogieron cada cual por su lado y prendieron candela a todo el alrededor de la tala.

 5. La vieja, al sentir los restallidos del fuego que se había prendido, se levantó para ver. Y, ¡pobre de ella!, se dio cuenta de que estaba rodeada por todas partes.

 6. "¿Para eso, para rodearme de fuego por todas partes, fue que me mandasteis a pegar fuego en el medio?”, dijo la vieja. y desesperada y chillando dijo también: "¡Ah, malvados; ahora yo os atajaré por dondequiera que huyáis; yo caeré sobre vosotros como fuera, ya estéis en la sabana o ya os escondáis bajo el agua."

 7 .Ellos echaron a correr mientras la vieja los maldecía. Y, llegando cerca de un río, vieron un caimán (Darewimá) en la orilla. Entonces volvieron a mascar su kumí y se convirtieron en moscas y se pusieron al alcance del caimán para que los tragara.

 8. Ya estaban en el vientre del caimán, cuando se oyeron los estallidos de la vieja sapo mujer del tigre, Cuando le llegó el fuego saltó en pedazos por todas partes, que son las piedras de fuego, que se encuentran por todas partes.

 9. Cuando comenzaron a llover las piedras de fuego, el caimán se sumergió en el agua. y encima del caimán también cayeron de estas piedras y éstas son sus escamas; y el agua se calentó tanto que llegó hasta hervir; pero el caimán resistió toda la lluvia de fuego.

 10. Por eso es que esas piedras, que nosotros llamamos kakó sueltan fuego; y de ahí vienen las escamas de los caimanes; y también por eso los sapos tragan candela y no se queman. Ellos son hijos de la vieja sapo mujer del tigre, la que envenenó a la madre de los Makunaima.

 11. Después que pasó la lluvia de kakó, los Makunaima volvieron a salir del vientre del caimán, que los había tragado sin mascarlos, cuando abrió la boca para resollar; y luego continuaron su viaje.

NOTAS EXPLICATIVAS

1 La narración, como leyenda que es, sigue dando explicaciones sobre el origen o aparición de varias cosas. En este caso, de las piedras kak6, de color rojizo, que por su lisura y color recuerdan el higado de la vieja-sapo.

 2. El nombre del caimán puede significar igualmente "el que tiene gran resuello" o "el que puede resistir mucho tiempo sin respirar". Así el caimán, que puede pasar mucho tiempo bajo del agua sin salir a respirar.