PIKOPAN PANTONI

 

1-        pemon ichipue muran esak dairen, waikin epik; muere ke-re eseoikumapue.

2-        Muere-wi alului ite-re, “masa, wikin epaka s-erema-taina”, tukai. ¡Woroi!, ti-rapayi ti-mota pona, i-pakara-ri it ewata woi.

3-        ¡Teren! Wek pona. Muerete chima, waikin epaka erema-te puek ichipue. Ikowansak para tisa, ¡patai, patai, patai! Waikin yepui eremapue-ya. Muere tise, yenapopue t-ewik pona, ti-wei para.

4-        Inare muere penanne-ri ite-tukapue. ¡Teren!, wek pona kanan. Muerete tise, ¡patai, patai, patai! Sakne-wi waikin dama epakasak yepui i-ra pona eremapue-ya. To ti-wei pra, yenapo-tuka-pue.

5-        Muere penanne-ri ite-tuka-pue. ¡Teren!, wek pona kanan. Muere daktai-wi seunawene waikin dama enasak ichipue. ¡Woi! Pemon yena-tukapue tapui tak, waikin tuei para.

6-        Muere penanne-ri ayukasak-pe ite-tuka-pue. ¡Teren! Wek pona kanan.¡Patai, patai, pati! Sak-re-re-pe-wi waikin dama ensak eremapue-ya. ¡Rai! Teukin-wi i-wepue-ya muran daku-pe.

7-        Tise muran akusak para ichi yau, muran ichi daire para; pemon teparantei yerate. Nawa ichinin, muere waraino muran eseruk ichipue. Muere re-kin. Tauron panton.

 

36. CUENTO DE UN INDIO "PIKOPAN"

 

1. Hubo un indio, dueño de verdad de un "murán", remedio del venado, y con él se hizo su tratamiento para ser cazador. 

2. Y entonces se va a "descargarse" del murán, diciendo: “Epera un poco, vaya ver si sale venado. Cogió su arco con flechas (o su escopeta) y se terció su bolsa. 

3 . Se sentó sobre un cerro. Y estando allí se puso a observar si salía venado. Al poco rato, vio que un venado venía tranquilamente. Pero él se regreso a su casa, tranquilamente, sin matarlo.

4 . Otra vez, al amanecer del día siguiente el indio volvió a salir. Se sentó sobre un cerro. Y estando allí vio que dos venados venían caminando tranquilamente hacia él. Pero el indio regresó sin matarlos.

5. Al amanecer del otro día el indio volvió a salir. Se sentó sobre el cerro. Y aquel día vio que los venados ya eran tres. Se dio la vuelta a su casa, sin matar ningún venado.

6. Cuando amaneció el otro día, muy temprano, el indio volvió a salir. Y volvió a sentarse en el cerro. Y esta vez vio que ya eran cuatro los venados, que venían caminando tranquilamente. Hizo el disparo y mató a uno de ellos para descargarse del murán.

7 . Porque si uno no se descarga del murán, el murán no va bien; se vuelve contra el indio y le hace daño. De este ;; modo es el murán. Esto sólo. -Así dice el cuento.

 

NOTA EXPLICATIVA:

1. Existen muchas clases de estas plantas, que los indios consideran murán o kumi, de poderes mágicos para atraer hacia sí la caza, la pesca y las personas. Suelen ser tubérculos con hojas muy varias, que se usan machacadas, cocinadas o no. El uso es, generalmente, echando la masa en incisiones de los brazos, las piernas, el pecho, la cara, etc. Pero a veces, introduciéndola por la nariz, mediante el artefacto llamado wichipú; y en muchos cuentos se dice que una persona mastica esas plantas y las asperja sobre otra o sobre sí misma.