35. CUENTO DE UN KAPONOKOK SOÑADOR

1 . Hubo un kaponokok allá con sus hijos y su mujer. Y en esto, el padre soñó viendo que un bicho lo agarraba; y se lo contó a sus compañeros diciendo: "Soñé viendo que un bicho me agarraba repetidas veces".

2. Después de haberlo contado, dijo: "Voy a matar , venados". Y he aquí que se fue a matar venados. Se fue muy lejos. Y en eso e entro mucha sed. Allá se fue a beber agua en una laguna.

3. Y estando allí de bruces bebiendo agua, el bicho que le había hecho soñar, salió. Ello veía salir como algo pequeño, ! larece pero de repente se hizo grande. El indio se levantó; pero vio que detrás de él venía un caimán y lo seguía; entonces el indio echó a correr delante de él. El indio trepo a un árbol; y luego, e un brinco se bajó. Pero el caimán cortó con su rabo el árbol donde había estado el indio, buscó al indio, pero no lo encontró. Del mismo modo el indio se subió a otro árbol; detrás de él el caimán cortó con su rabo el árbol donde estaba el indio.

5. De un salto el indio se escapó; y se encaramó a un árbol grande. Pero el caimán también cortó este árbol a donde se subió el indio. Y allí mismo se tragó al indio vivo. Y el caimán se regresó a su sitio. Pero el indio pataleó dentro del vientre del caimán y el caimán lo arrojó fuera de sí. Y entonces el indio, aunque estaba vivo, no hizo ningún movimiento.

6. El caimán entonces volvió a tragar al indio. Pero el indio, cuando se recobró, sacó su cuchillo y puñaleó al caimán y el caimán se murió.

7. Pero el indio no encontró por donde salir; la piel del caimán era muy dura; pero poco a poco la pudo perforar y salió fuera. Entonces el indio fue a bañarse porque estaba embadur- nado de sangre.

8. Y cuando el indio se estaba bañando, al lavarse la cabeza, al palpar, vio que se había quedado calvo. El se fue a su casa, pero sus hijos se rieron de él por el motivo de haberse quedado calvo. -Esto sólo.

NOTAS EXPLICATIVAS:

1 . Kapono-kok es el indio habitante en la región de Kapon6 (zona

:!c: del río Masaruni en la Guyana), igual que Roroima-kok es el habitante en las cercanías del cerro Roroima y Kamara-kok es el habitante en Kamarata. Allí puede haber caimanes, pero no en la Gran Sabana, donde recogí este cuento.

2. Los indios pemones dan mucha importancia a los sueños, que int~rpretan como premoniciones. En el caso presente, 10 lógico era que el ! indio no hubiera salido de casa y menos irse de caza. Por no hacer caso, le sucedió 10 que en el cuento se narra. Aunque impávido y valiente, que logró pataleando que el caimán 10 vomitara y luego logr6 rajarle el vientre con su cuchillo, le qued6 la calvicie, motivo de risa para sus mismos hijos. Como excepción yo conocí un indio calvo, que ni a sol ni a sombra se quitaba un gorro que se había hecho para que no se rieran de él.

3. Cuatro interjecciones aparecen, no traducidas: tarik, que signifi~a emprer;tde.r .camino; sakei, '1ue sign;ifica p'onerse a horcajadas;. ai~~o- I , ron, que sIgnIfIca saltar de arrIba hacIa abaJo; y kumeu, que signIfIca  tragar.

4. El cuento fue escrito por un muchacho de nuestra escuela de

Kavanayén con una ortografía casi perfecta y con una notable caligrafía. El nombre del indígena: Eligio Velázquez.

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