KAPONOKO-DA PIAIMA NOPUE MURETEPUE-YA

1-         Kaponokok ichipue. Toron dama puepue-se itepue; eseurewane wei turetau ikowamapue. Muere daktai Piaima dama yewik eporipue-ya, yei i-mukuton, mure ere-paino tise.

2-         Muere-wi Piama-da kaponokok puek taurepue: “U-nopue eku-pue-ke, piai”. –“Ina” taurepue kru kaponokok-ya waki-pe i-nopue kaima, charke-pe kini tise.

3-         Muere-wi, konoi puek i-tiyemu etepue pata-pue dau, Piaima nopue ataranka-pueti-pue kaponoko dokoi t-eku tope. “Esekun pai” ta-ya tana, “esekan aire” ta-ya tana-re, kore! Kaponokok-da erea-pueti-pu t-wakiri-pe pra.

4-         Muere-wi chin vina pai yei tumba-pe Piaima yepui te-nopue ekupue-sak Kaponokok-da i-putu pa; tise ekusak-ya pra eporipue-ya. Inare konoi puek Piaima itepue, te-pata-pue dau te-nopue eku tope-ya. ¡Kore! Muere warante-re eku-ye pra ichipue.

5-         Muere dakare, te-nopue eku-ya warante pra, tu-kumiri mokai Piaima itepue  te-mua-ri yak; muere tepai-wi kaponokok apapue-ya. ¡Sam! T-wakiri-pe Piaima nopue kaponokok-da eremapue-ya.

6-         Muere daktai nekin, konoi puek Piaima itepue pata-pue dau, i-nopue eparekapue kaponoko dokoi t-eku pa. Muere-wi i-ku-pueti-pue ¡sa, sa! Kaima t-wakiri-pe, tu-rume-ten yua-ya yenin.

7-         T-awota tepose Piaima nopue eku-puetipue kaponokok-da. Muere daktai-wi to piapai yenapopue t-ewik tak. “Ekii an-nepui” taurepue to-da kaponokok puek.

8-         Tanno-pe awotasak pona-re, taven-pe enasak pona-re kaponokok yepuipue Piaimadama yewik tak; ekii nepuipue-ya to yu-ten, to wakiri (yei pana ichinin to yu-pe).

9-         Muere-te kaponoko tise, ¡Pichai! Kurai-pe Piaima nopue tu-rume embopue-ya. Arimanka to-da-re, morok ke erupanepuipue to-da-re. ¡Ain! Kurene-re yarimapue-ye. Muere-wi it-epotori manen-da are t-are moromai; tise ekei-ya mure ekapue-ya

33. UN INDIO LE DIO UN HIJO A LA   MUJER DE PIAIMA

Hubo un indio kaponokok que se fue a flechar pajaros; y estuvo tres días en la selva. Y entonces encontró una casa  El de Piaimá, que tenía unos palos como hijos, deseando ver un  hijo de verdad.

2. Entonces el Piaimá le dijo al indio: "Acuéstate con mi mujer, compañero". "Sí" dijo entusiasmado el indio, creyendo que era muy agradable aquella mujer, cuando a la verdad tenía mal olor.

3. Y he aquí que, habiéndose ido su marido a pescar, la mujer del Piaimá se le ofreció al indio para que yaciese con ella. "Vamos a unimos" dijo ella: "ea, vamos a entretenemos", volvió a decir; pero ¡caramba! el indio no le puso atención, no le gustó.   

4. Se vino desde muy allá golpeando los árboles el Piaimá para saber si el indio había estado con su mujer; y se encontró con que no la había tocado. Otra vez el Piaimá se fue a pescar para que en su ausenCIa e In lo se acostara con su muJer. ¡Caramba! tampoco esta vez se acosto con ella.

5. Por este motivo, el Piaimá se fue a su conuco a buscar . . su kumirí; y después asperjó con él al indio. Entonces sí el indio vióa la mujer e Ialma muy agradable para él.

6. Y aquella vez sí, después que el Piaimá se fue a pescar, su mujer se le ofreció al indio y el indio la poseyó una y otra otra vez, manifestando ella  mucho agrado porque deseaba y buscaba tener un hijo.  

7 . El indio siguió con la mujer del Piaimá hasta verla embarazada. Sólo entonces se devolvió a su casa. Y los Piaimá le dijeron: "Tráenos casabe".

8 . El indio regresó a casa de los Piaimá cuando la mujer estaba muy abultada por el embarazo; y les trajo casabe, que les gusta mucho (porque su casabe son los hongos de los árboles).

9 . Estando allí el indio, la mujer del Piaimá dio a luz un varón. Lo criaron y lo alimentaron con pescado y creció muy grande. Su padre de criación lo llevó con él a pescar; pero una serpiente lo mordió.

NOTAS EXPLICATIVAS:

1. Narración escrita el año 1940 por el entonces muchacho, ahora Ernesto Pinto, senior, originario del río Kukenán.

2 . Los Piaimá son seres imaginarios de los bosques y de las altas serranías. La creencia de los indios pemones en su existencia es tan grande hasta nuestros mismos días y son tantas las cosas, que arrancaron de esta creencia, que parecería necesario suponer alguna base real; que tal podría ser algún otro grupo étnico. En muchos otros relatos he dado un compendio de las cualidades, que los indios pemone~ atribuyen a los Piaimá; es muy importante, entre otras, considerarlos los primeros maestros de los piaches, y considerar su invocación como uno de los más fuertes contravenenos.

3. Lo aquí referido, aunque cuento, puede muy bien ser la imagen de casos similares nada increíbles en ambientes selváticos y entre poblaciones de número muy escaso. Hechos semejantes me han sido referidos como verdaderas historias; y explicaci6n similar me dieron algunas indias de algunos casos de poligamia y también del robo de niños de uno y otro sexo.

4 . Para mí tiene rasgos de mucha ternura aquello de que, a falta

de hijos, que ansiaban ver, los Piaimá tenían algunos pedazos de palos como sus hijos. Y también es, de advertir el pudor del Piaimá, que se alejaba a pescar para que en su ausencia su mujer y el indio advenedizo pudieran tener relaciones.

5. La palabra "charké", sinónima de mal olor, está tomada del portugués-brasileño "Charque", que significa carne salada.

6. Finalmente el "kumi-rí", planta mágica, usada por el Piaimá para hacerle ver las cosa~ de manera distinta al indio, corresponde a otra creencia permanente entre estos indios. P,ero no se nos da su nombre específico.

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