8. CUENTO DE UN PIACHE DE NUESTROS DIAS

1 . Entre nosotros corre un cuento de un piache, no de los tiempos antiguos, sino de nuestros mismos días.

2. Unos indios, que eran sus familiares, se presentaron a él y le dijeron: Venimos a pedirte que nos ayudes, que manejes las ramitas de ayú o de erikavá y nos defiendas de Rató, pues parece que quiere llevamos con él.

3. Escúchame, le dijo uno de ellos; hace pocos días, terminando de pescar y al momento de desembarcarme, vino sobre mi un torbellino de viento; mi cabeza empeió a dar vueltas y me asusté muchísimo estando todavía en la orilla del río, tanto que me vino un vómito. Y desde entonces me siento enfermo.

4. El mismo indio añadió: Sin estar profundamente dormido, soñé que oía el sonido muy fuerte de una vitrola y la voz de un negro que cantaba con mucha fuerza. Por todo esto estoy con mucho miedo y no me atrevo a ir con mi anzuelo a pescar.

5. Pues bien, dijo el piache; siendo así, vayan a cortar las ramitas para hacer los manojos con que me acompaño en mi cantar. Y aquel día, ya oscureciendo, el piache comenzó su sesión cantando "¡Ye. . .ye!" y sumiendo agua de tabaco por la nariz sirviéndose de la calabacita, llamada kachiwotó. Segunda vez cantó el "¡Ye. . .ye!" y aquello otro de "¿Cómo quién me iré, como el pájaro kumará, como el dueño del tabaco o del kumeré o como el ayú, que rompe las puertas. . . ? " y volvió a beber el agua de tabaco. Luego se oyó un fuerte agite de los manojos de ramas ¡Worou,worou,worou! y el piache que se fue por lo alto.

6. En su lugar quedó Kasamarawá, que le cuida al piache el agua de tabaco, entreteniendo a los que asistían a la sesión con varios cantares y diciendo algunos chistes.

7 . El piache se pasó un largo rato de acá para allá en busca del Rató, que se quería llevar a sus parientes. Y vio que el Rató estaba viniendo a su encuentro, pero de repente se le desapareció entre un torbellino de aire y aguacero, de modo que no pudo hablar nada con él.

8. Habiéndose1e desaparecido el Rató, el piache regresó al lugar de la sesión y dijo: Cuñado, pues esta es la situación;  n? pude h,ab1ar nada con el Rató;,no s~.me presen!ó para hablar bIen con el. A la verdad yo pense y dIJe que podía traerlo para ~ que hab1árais bien con él, pero cuando estaba viniendo, de repente se desapareció como un remolino de viento y un fuerte ¡ aguacero. ¿Acaso vosotros no lo sentísteis? Por lo tanto, tenéique andar con .~ucho cuIdado SI vals a p,escar porque el Rato os puede malefIcIar y tal vez llevaros con el. Pero lo.s indios no quedaron .tranquilos con ~quella ex~~caclon de1,p1ache. .Y aunque el p1ache para termInar la 1. : :1 ¡i! seSlon les canto el martk, que es un cantar muy alegre, cuyo compás se marca con un bastón de bambú o un bastón de palo con sonajas, aquellos indios tuvieron desde entonces mucho tí;':' , miedo de su piache. Y hasta pensaron y dijeron hablando entre sí: ~sta es la ,artim~ña de los pia~hes, él no quiere hab1arle a rk J Rato; ¿no sena mejor que lo mataramos?

NOTAS EXPLICATIVAS:

1. Rató es considerado como el gran habitante y dueño de las aguas y de los peces. y lo han r,elacionado en los sueños y en la vida ordinaria con los negros porque éstos han sido vistos por los indios con una talla superior a la suya y laborando en las minas de oro y diamantes, muy aficionados a la música de tocadiscos, etc.

2. En este cuento se describe brevemente en qué consiste una , ' 'sesión de piachería: la bebida del tabaco, que también puede ser del kumeré (tabaco sil~estre) .o tisana del árbol ayú; los man?jos de ramas con que se acompana el PIache en sus cantares; la presenCIa de Kasama- rawá, guardaespaldas del mismo; el viaje del piache a los cerros o a las profundidades de ríos; y finalmente, el regreso a la sesi6n con el Mawarí, el Piaimá, el Rat6, el Orodán o cualquiera otro de los espíritus, que se suponen causantes de algún maleficio o enfermedad de los indios. O, ,por lo contrario, como en el caso presente, volver con las manos vacÍa;s.

3. La reacci6n de estos indios no es puro cuento; infelizmente se han dado muchos casos ,en nuestros mismos días de lo que aquí proyectaron aquellos indios. Y esta es una de las causas porque han disminuido los piaches o éstos se niegan a ,ser reconocidos como tales.