WARANAPI ESEPARANTESAK

 

 

Waranapiyamä ataponkapue kurupara, piroto re ennapue se enekton kureta paire.

Konok kuretau to ataponkapue; konok ichi to yempe, to wapu, to paru, to kanau re.

Muere tise, chiripara-da to domba ekapue; manaren tise, ököi-pe ichi to yenu yau.

Muere nawa ichinin, t ombaton ete tanna, eseparantesak yenemapue t ombaton piapai; to kaichare ite poken-pe pra.

Wontai yau te kamatu-ten ukasak-ya tise, pemo-da akamuna-pe itesak, waranapi eporipue. Ekuina-pueti saire.

¿E puek av-ichi? pemon-da ekamapopue.- "Ake, ököi-ya uy-ekasak sere", waranapi-ya taurepue.. Pemon-da ekamapotukapue: ¿Atën wi ököi?. Waranapi-ya i maimu yukupue: "Mesere wi enek (chiripara puek ta-ya); "uy-etarembake, a repa tope-da"

"Aiki, manare kru man", pemon-da taurepue. T-i-n-putu-pe re tarembapue-ya. ¡Uruk! Waranapi yemasaka wi.

Muere wi karupara yen  ke emapue-ya . Muere wi,"tanno-pe a rapayi ka-s-aritei", taurepue waranapi-ya, "ad arunenin".

T-ombaton puekere waranapi  tesak tise, pemon-da ti rapayi aritepue manare; potepue-ya wi waranapi maimu poro re tanno-pe.

Tise inare  entepue-ya tanno-pe, kaima: ¿Kaimayek-pe nak ke ichi netayi?. Muere wi potepue-ya tanno-pe, pemon rapayi takitukai.

Muere wi pemon eseparankapue tanomanpe re: waranapi maimu  poro re i kurupara-ri-ya pemon arunepuipue kak tak waranapiyamä  domba-pe.

Waranapiyamä epueti nuate-pe chiwouchiwou-pe to pupavi, chuyu re to dembata; tanno-pe to rapayi tepotesen, chirke-pe chima. Tauron panton.

 

 

2 . UN RAYO-TRUENO DAÑADO

1 . Unos rayos-truenos salieron de viaje para ir a comprar pólvora y munición de plomo entre sus fabricantes. Ellos se fueron en medio de los aguaceros; para ellos los aguaceros , son como su vestido, su río y su canoa para navegar.

2 . Pero he aquí que un comején volador mordió a uno de ellos; y aunque tan pequeño, a sus ojos es como una culebra. Por este motivo, mientras sus compañeros seguían viaje, el mordido se quedó separado de ellos al no poder seguir a su paso.

3. Este rayo-trueno se hizo una pequeña fogata en un montecillo, y allí lo encontró un indio que había ido de caza. Lo encontró caleptándose.

. 4.-" ¿Qué haces?", le preguntó el indio. -"Nada; una culebra me mordió" respondió el trueno-rayo. El indio le volvió a preguntar: -"¿Pero cuál culebra?". El trueno-rayo le contestó: -"El bicho ese (y le señaló un comején); hazme un tarén y te lo pagaré".

5.-"¡Qué miseria!; eso no es nada", dijo el indio. Y entonces, de la manera que él sabía le hizo un tarén o ensalmo; el rayo-trueno se sintió curado y se puso en pie. Y entonces le pagó al indio con una latita de pólvora. y le dijo: "No cargues mucho tu escopeta, no te vaya a lanzar hacia arriba".

6. Habiéndose ido el trueno-rayo detrás de sus compa- ñeros, el indio echó un poquito de pólvora en su escopeta; al dispararla, resonó, como le había dicho aquel viajero, muy fuertemente. Pero otra vez volvió a cargar su escopeta con una cantidad muy grande, diciendo: "¿No será mentira que dijo?". Y he aquí que el estallido fue tremendo y reventó la escopeta del indio.

7. Aquello fue que el indio se malogró por sí mismo. Como le había dicho el trueno-rayo, su pólvora 10 lanzó por los aires y 10 convirtió en compañero de los truenos-rayos.

8. Los rayos-truenos son enanitos, su cabellera es ensor- tijada; su cara es roja; sus escopetas, aunque son pequeñas, explotan con muchísima fuerza. -Así dice el cuento.

 

{Francisco Alvarez}

9. Se dice que los rayos-truenos viven en las nubes; que tienen sus escopetas, pequeñas, pero de gran explosión. Así se dice en el cuento.

10. Se dice que los rayos-truenos tienen su casa hacia ef cerro de Seitá. Espera ahí y verás que encontraron uno de ellos en la falda.

11. Un indio se fue de caza y se puso a caminar por allá. Y entonces vio que otro indio venía hacia él; 10 que venía envuelto a su encuentro era un rayo-trueno. Se encontraron y conversaron un rato. Y después cada uno prosiguió su camino.

12. Antes de marcharse, el venido al encuentro del indio le dijo: "Márchate de prisa". Por eso se fue pensando. i y en esto, vio que relampagueaba cuando su ex-compañero iba llegando al cerro. Y luego oyó los estampidos.

13. Conque era verdad que el cerro de Seitá era la casa de los truenos-rayos. -Así dice el cuento. {Ernesto Pinto}.

NOTAS EXPLICATIVAS:

1. He traducido "los fabricantes", pero la verdad es que los indios denominan a estos fabricantes "los dañinos".

2. Los comejenes, igual que los bachacos y los pescados, al comenzar los grandes aguaceros, salen volando para hacer su enjambrazón y nuevos nidos. De ahí que uno de ellos picara a un rayo-trueno.

3. El cuento de Ernesto Pinto, complementario del anterior, informa la creencia de los indios del río Kukenán referente a que el cerro de Seitá, frontera entre Venezuela y Brasil, es una de las casas donde viven estos rayos-truenos, que en tiempo de los grandes aguaceros se van de viaje a proveerse de pólvora Y' munición de plomo.